Historia de José El Soñador en La Biblia

Antes que nada se debe conocer el contexto de esta historia bíblica. Y es que nos referimos a José, el menor y el favorito de los hijos de Jacob. Fue por esa última condición que sus hermanos se encontraban resentidos con él, lo cual aumentó cuando el padre regaló a José una túnica de colores.

Había razones especiales por las cuales el padre de José tenía una preferencia hacia él. Puesto que sus otros hijos hacían actos malvados. Cosa que José siempre contaba a su padre. Pero por si fuera poco, este personaje era especial no solo por ser un buen hijo.

La historia de José, hijo de Jacob

José tenía el don especial de tener revelaciones proféticas a través de los sueños. Así que el título de “El soñador de la Biblia” no se debe a una metáfora. Porque desde muy joven comenzó a tener este tipo de mensajes a través de un estado onírico.

1. Los sueños de José

Los primeros sueños proféticos que tuvo José estuvieron relacionados con él y su familia. En el primero, se vió a él junto a sus hermanos en el campo atando gavillas. Cuando, y de repente,
la de él se levantó muy recta mientras que las de sus hermanos se inclinaban frente a la de él.

El siguiente sueño, este personaje vio al sol y a la luna, junto a once estrellas inclinándose ante él. Más tarde, este supondría que aquella era una representación de sus padres junto a sus 11 hermanos.

Su padre sabiamente, entendió y reflexionó sobre estos sueños, y sobre una posible interpretación divina. Mientras que entre los hermanos creció una envidia y enojo que les guiaba a deshacerse de José en todo momento.

En efecto, y como entendía bien el padre, estos sueños eran mensajes de Dios, profecías que luego se cumplirían. Pero mucho más adelante, incluso después de que José tuviese que enfrentarse a varias humillaciones.

2. José es vendido como esclavo

Se hizo mención que debido a la preferencia del padre de José hacia a él, en conjunto con el acto de regalar una bella túnica. Los hermanos comenzaron a confabular contra José para que este se fuera lejos.

La condición alejada de Dios de algunos de ellos se dió a relucir cuando tramaron matarlo y echarlo en una cisterna. Sin embargo, Rubén, el mayor al menos se opuso a que le hicieran daño físico al joven José.

Propuso entonces que lo arrojaran a la cisterna, pero sin que los otros diez los supieran, el iba a ir en secreto a rescatar a su hermano y llevarlo a casa de nuevo. Sin embargo, su plan de rescate fue desmoronado porque los hermanos tomaron otro rumbo al llegar una caravana de mercaderes que se dirigían a Egipto.
Ante esto, a Judá, otro hermano, se le ocurrió venderlo a estos mercaderes madianitas como esclavo. Y así hicieron. Para encubrir su acto sin corazón, tomaron la túnica de José y la empaparon de sangre, para hacerlo pasar como muerto.

Ahora, los madianitas llegaron a Egipto con José y lo vendieron al funcionario del faraón, llamado Potifar. Y este se dió cuenta de las buenas virtudes y diligencias que tenía el jóven, por lo que decidió nombrarlo como su mayordomo y el administrador de todos sus bienes.

Y en efecto, José siguió haciendo un buen trabajo a pesar de que estaba lejos de su hogar. En cambio, la casa de Potifar prosperaba. Hasta que la mujer de este comenzó a interesarse por José. Este, claro, no cedía al acoso de la esposa de su maestro, pero ella lo presentía el rechazo.

En uno de sus intentos por seducirlo, él siguió huyendo de ella para no tener problemas. Por lo que ella decidió contar su versión de la historia, poniendo a José como si hubiese sido el verdadero acosador. A lo que Potifar le creyó y mandó al joven a la cárcel.

3. El intérprete de sueños

A partir de aquí encontramos a José en la cárcel, pero su virtud no desapareció y seguía siendo próspero en todo lo que hacía. Dios jamás dejó de mostrarle su bondad, y gracias a eso hasta pudo ganarse la confianza del guardia del recinto y ser encargado de los demás prisioneros.

En este período es también cuando este comienza actuar como un intérprete de los sueños. Conociendo cómo se manifiestan los mensajes de Dios por este estado, supo cuando dos presos, antiguos trabajadores del faraón, habían tenido un sueño profético.

4. Los mensajes de Dios a través de los sueños

Uno de los ex trabajadores del faraón era el jefe de los coperos, quien contó con detalle su sueño a José. Este manifestó que había visto una vid con tres ramas que comenzó a florecer y a producir uvas.

Se veía también a sí mismo sosteniendo la copa del faraón y exprimiendo uvas antes de entregar la copa a su rey. A lo que José interpretó que este hombre sería indultado, y que volvería a trabajar en pocos días.

Así, José también aprovechó de que cuando volviera a sus labores, el jefe de coperos hablase bien de él ante el faraón. Y de esta manera, que se diera justicia a su situación que claramente fue un malentendido.

El otro hombre que había tenido un sueño fue el jefe de los panaderos del mismo faraón, quien dijo haber visto tres canastas de pan sobre su cabeza, pero que las aves venían y se comían su contenido.

Por lo que José interpretó que en pocos días, el faraón lo mandaría a decapitar. Y ambas cosas realmente sucedieron en el lapso de tiempo que el joven había mencionado.

5. El intérprete del faraón

Luego de dos años, José seguía preso. Pero en una noche el faraón tuvo dos sueños, en uno se vió junto al río Nilo, con siete vacas que salieron del río a pastar. Y detrás de ellas, salieron otras siete, pero que eran muy flacas, que además se comieron a las primeras. Pero sin volverse más robustas.

El en el segundo, vió siete espigas de trigo hermosas, que luego brotaron otras siete muy delgadas. Y sucedió algo similar que con el sueño de las vacas. Ante estos sueños, el faraón mandó a llamar a todos los sabios, sin ninguna respuesta acertada.

Por lo que el copero se acordó de José, y le contó al faraón como había interpretado correctamente su sueño profético. Así que lo mandaron a sacar de la cárcel para que este dijera el significado de los sueños del rey. Y así lo hizo.

José mencionó que lo que anunciaba Dios era importante. Que vendrían siete años de abundancia pero luego, siete de escasez y hambre. Por lo que también aconsejó al faraón de que contratara a alguien que supiera administrar bien a Egipto.

Y fue así fue como José fue nombrado como el gobernador de Egipto. Puesto que el rey no encontró a alguien más sabio que el. Se le dió un nuevo nombre, Zafenat Panea, quien logró acumular abundancia para sobrevivir a los tiempos de escasez.

Pero también se cumplió su primer sueño profético. Porque años después, los hermanos de José fueron a Egipto para comprar alimentos. Y tal y como sucedió con las gavillas de su sueño, los hermanos tuvieron que arrodillarse a él pidiendo su favor y comida.

De esta manera, es una historia que bien refleja cómo Dios se manifiesta. Y como los verdaderos sabios son capaces de emplear sus virtudes para conseguir el bien del prójimo y promulgar la gloria del Señor.

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