Novena a Santa Marta

Los santos forman parte importante de la cultura católica, y son personajes muy importantes para los adeptos a esta corriente religiosa del cristianismo. Entre los Santos existen muchos conocidos, así como desconocidos. Cada uno de ellos con su culto diferente y distinta forma de ser venerados. Uno de estos personajes es la llamada Santa Marta, conocida por muchos por tener una aparición en la Biblia, y que es considerada como la Patrona de los Imposibles.

Santa Marta y los Santos

En otro artículo hablamos del origen de los Santos en la historia, y de cómo fueron personajes que poco a poco se fueron integrando en las creencias. En resumidas cuentas, un santo es una figura vista como un ejemplo a seguir, en lo que a religiosidad se refiere. Son personas caracterizadas por tener amor hacia el prójimo, pasión para predicar la Palabra y un profundo sentimiento que los hace amar a Dios sobre todas las cosas. Se cree que Dios obra por medio de ellos, haciéndolos seres casi perfectos que se mantienen en Santidad.

En este caso tenemos a Santa Marta de Betania (existen varias, pero esta es la más popular). Ella es descrita en la Biblia, más específicamente en el Nuevo Testamento, respectivamente en los evangelios de Lucas y Juan. Ella vivía en la Aldea de Betania, con sus hermanos Lázaro y María de Betania. Podemos ver que ella hospedó en su hogar a Jesús en repetidas ocasiones, y fue una testigo de la resurrección de su hermano Lázaro por obra de Jesucristo.

Origen de Santa Marta

Por un lado, la etimología del nombre Marta proviene, como tal, del arameo, donde significa «la amante» o «la dama». Pero dejando eso de lado, Santa Marta es un personaje mencionado reiteradas veces en la biblia, en el Evangelio de Lucas y el Evangelio de Juan. En Juan se dice que vivió con sus dos hermanos (María y Lázaro) en Betania, pero en Lucas se expresa que, al menos por un período de tiempo, vivió en Galilea.

Según la Biblia, fue cuando Jesús y sus discípulos estaban en camino que llegó a un pueblo, en el cual una mujer llamada Marta le abrió las puertas de su hogar. Su hermana, María, estaba orando al Señor, y Marta estaba distraída haciendo quehaceres. Jesús le explicó que su hermana María estaba haciendo lo mejor por ambas, puesto a que Marta se sentía molesta por tener que hacer todo ella sola. Es en el Evangelio de Juan que Santa Marta aparece como una discípula de Jesús tras afirmar que él es el Mesías.

Marta como una Santa de la iglesia

A Marta de Betania se le reconoce por la propia iglesia Católica como una santa verdadera. Es vista por los creyentes católicos como la patrona de las cocineras, las sirvientas, las amas de casa, hoteleros, las casas de huéspedes, lavanderas, del hogar y las hermanas de caridad. Todo esto se le atribuye debido a los papeles que desempeñó como personaje en la biblia, y las cosas que hizo en dicho libro.

Ella es venerada como santa por las iglesias católicas, y la Ortodoxa Oriental. No obstante, también es conmemorada por la iglesia luterana y la comunión anglicana. Conforme fue pasando el tiempo, a Santa Marta se le adjudicaron variadas imágenes que denotaban fuerza, madurez, sentido común y preocupación por el prójimo.

También es tenida como una patrona de las ciudades, de varias de hecho. Por ejemplo, en España es patrona del pueblo Los Molares en Sevilla, en Villajoyosa en conjunto con las Fiestas de Los Moros, también es patrona del pueblo Tormes en Salamanca, y se le hacen misas y festejos. En la comuna de Tarascón cuenta una leyenda que Santa Marta fue capaz de derrotar a Tarasca, un dragón que amenazaba a toda la ciudad.

Por otro lado, existen un montón de iglesias alrededor del mundo dedicadas a ella, principalmente católicas, situadas en Europa, Estados Unidos, muchas en Asia y Australia. Por parte de la comunión anglicana las hay en Inglaterra, Canadá y Estados Unidos. En fin, que tiene muchas iglesias.

Milagros hechos por Santa Marta

Como toda figura Santa, Marta tiene el poder de conceder milagros a quienes la veneran, y existen varios testimonios al respecto. Uno de ellos es el de una mujer cuyo hijo de cinco años padecía altos niveles de glucosa, diabetes. Este niño había pasado ya por varias hospitalizaciones e intervenciones médicas urgentes, pues había sufrido ya numerosos colapsos.

En un momento de desesperación, y sin saber qué más hacer, la madre de este niño, Agustina, decidió, en una oración, prometerle a Santa Marta que si ella hacía que la salud de su hijo mejorara, la misma Agustina se encargaría de llevarlo hasta los pies de la Santa.

Anterior a este acto de fe hacia la Santa, los exámenes de glucosa siempre arrojaban valores muy elevados, que sobrepasan los 100/120 incluso en ayunos. No obstante, por obra y gracia de Santa Marta de Betania, los niveles de glucosa en la sangre del pequeño comenzaron a disminuir rápidamente hasta números normales. Un verdadero testimonio del poder que tiene Santa Marta para curar.

Así como este relato hay muchos, relacionados a todo tipo de enfermedades, y que han sido reportados alrededor de todo el mundo. También está la leyenda de Santa Marta en Tarascon, en donde una bestia de Galicia, un dragón mitad bestia y mitad pez, amenazaba a Tarascon, Francia.

Marta, que se encontraba allí, tomó una cruz y roció a la bestia con agua bendita, y tras colocar su faja en el cuello del dragón, se lo llevó domesticado por toda la aldea. Prueba de que Dios le daba la habilidad de cometer milagros.

Novena a Santa Marta

Por si no lo sabes, una novena es con una serie de oraciones a determinado Santo, y estas deben realizarse durante un período de nueve días. Cada oración es diferente y tiene un motivo distinto. Cada oración está identificada como Día primero o Primer día. Se cree que este tipo de oraciones es más poderoso que las comunes.

Día primero

Favorecida discípula del señor Jesús de Nazareth, santa marta, virgen gloriosa protectora de quien se acoge a tu protección e intercesión ante dios todopoderoso; que oyendo los elogios hacia el señor Jesús acerca de la virginidad como virtud muy prestante, determinante no admitir otro esposo, que al esposo de las vírgenes, al señor Jesucristo a quien servían con gran esmero.

imploro santa marta tu intercesión para que la majestad divina me conceda el favor particular que ahora solicito, si conviene para el bien y provecho de mi alma y que animado por un sincero amor al señor Jesús, sea un servidor a ejemplo de santa marta santificando todas mis ocupaciones para la gloria de dios todopoderoso.

Amen.

Día segundo

Favorecida discípula del señor Jesús de nazaret, santa marta virgen gloriosa, patrona y protectora mía, tu que te afanaste por seguir al señor, con tanto esmero y amor en tu casa de Betania que todo lo que hacías te parecía poco y hubieses querido que todos los hombres emplean las manos, los pies, el corazón y todos los sentidos y facultades en el servicio del creador del mundo que se había hecho hombre.

Te suplico santa marta que intercedas ante dios todopoderoso para que la maravillosa doctrina llena de enseñanzas para la vida espiritual, que el señor Jesús te dijo, me ilumine para que mi servicio jamás me haga perder la paz del corazón.

Amen.

Día tercero

Favorecida discípula de Jesucristo, santa marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que habiendo enfermado y muerto tu hermano lázaro y habiendo llegado a tu casa Jesús después de cuatro días de haber sepultado a tu hermano, movido el señor de tus lágrimas y las de tu hermana maría, premió tu amorosa confianza resucitando a tu hermano.

Te ruego pues, dichosa santa marta que amoldes y dispongas mis penalidades y trabajos con la fe y confianza necesaria para que merezca ser remediado en la necesidad que te pido en esta novena.

Amen.

Día cuarto

Favorecida discípula de Jesucristo, santa Marta, virgen gloriosa, patrona y protectora nuestra, que siguiendo constantemente los pasos de tu Divino Maestro, no lo quisiste perder de vista, sobre todo durante el tiempo de su pasión, sintiendo y llorando amargamente todos sus tormentos y afrentas hasta verlo morir clavado con ignominia en la cruz, te suplico o dulce santa, que por tu medio logremos las gracias celestiales que necesitamos para emprender y seguir con confianza los caminos de Jesús y para fijar nuestro espíritu en la contemplación de su pasión dolorosa, para que de este modo consigamos algún día celebrar los triunfos de la gloria.

También imploro a santa mía vuestra intersección para que la majestad divina me conceda el favor particular que solicito, si conviene para el bien eterno de mi alma y sino vos como abogada mía enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios alcanzando una meritoria conformidad con su santísima voluntad.

Amén

Día quinto

Favorecida discípula de Jesucristo, Santa marta, virgen gloriosa patrona y protectora nuestra que después de que los piadosos santos varones bajaron de la cruz el adorable cuerpo del salvador y después de haber presenciado y acompañado con tus tristes lamento y abundantes lágrimas el imponderable acerbo dolor de María santísima al ver a su divino hijo muerto ensangrentado y desfigurado en sus amorosos brazos , concurrimos con Maria magdalena y otras piadosas personas a rendir a aquel sagrado cadáver los últimos honores, dándole decente sepultura con la mayor veneración, te suplico poderosa santa nos alcances del señor que penetrados de un verdadero dolor y arrepentimiento de que nuestros pecados sean la causa de los tormentos y penas de Jesús y de María. Aceptemos acompañarlos digna y espiritualmente en ellas para alabar y bendecir después sus misericordias en la patria celestial.

También imploro a santa mía vuestra intersección para que la majestad divina me conceda el favor particular que solicito, si conviene para el bien eterno de mi alma y sino vos como abogada mía enderezad mis peticiones al mayor servicio de Dios alcanzando una meritoria conformidad con su santísima voluntad.

Amén

Día sexto

Favorecida discípula de Jesucristo, santa marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que te mostraste amable y servidora con la santísima virgen maría, hospedandose en tu casa igual que al señor Jesús, te suplico santa amable que como tan allegada de esta divina reina y señora, incline su maternal corazón y que sea ejecutora de todos los designios que la divina providencia tiene para mí.

También te imploro santa marta por tu intercesión alcanzar el respeto y amor a dios, amor al trabajo y a las buenas obras, el gusto por la oración, la paciencia y sabiduría.

Amen.
Día séptimo
Favorecida discípula de Jesucristo, santa marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que mereciste la gran dicha y gozaste de la dulcísima alegría de ser de las primeras personas que vieron al señor, después de su triunfante resurrección asistiendo a sus instrucciones y recibiendo cada día nuevas gracias y favores y luego que subió a los cielos no te apartaste del lado de la santísima virgen maría, atendiendola en todas sus necesidades como lo hiciste con su amado hijo Jesús de Nazaret hasta la venida del espíritu santo.

Te pido, santa marta que por tu intercesión sea conducido por el poder del espíritu santo a la luz del evangelio y glorificar la misericordia y generosidad de dios todopoderoso.

Amen.

Día octavo

Favorecida discípula de Jesucristo, santa marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que fuiste perseguida por los judíos quienes se apoderaron de todos los bienes que heredaste con tus hermanos de tus padres y que fuiste desterrada junto con ellos y otros fieles, discípulos servidores del señor Jesús; pretendiendo que se ahogaran a causa de la furia de los vientos y las olas del mar, embarcados en un navío sin mástiles ni timón alguno, pero siendo salvados por la divina providencia, arribaron al puerto de marsella, donde anunciaste la fe de Jesucristo, convirtiendo a muchos y obrando grandes maravillas.

Te suplico poderosa santa marta, que por tu intercesión me alcances del señor la constancia y firmeza que necesito para aceptar con fe las persecuciones, burlas y desprecios, sin que jamás deje de alabar y bendecir a dios todopoderoso.

Amen.

Día noveno

Favorecida discípula de Jesucristo, santa marta, virgen gloriosa, patrona y protectora mía, que movida por las lágrimas de los vecinos de tarascón y los pueblos cercanos en Francia, los libraste del mal armada con el estandarte de la santa cruz y utilizando el agua bendita, venciste al dragón del mal.

Después, retirándote a un desierto con otras doncellas convertidas a Jesucristo edificando un monasterio. diste testimonio de oración constante y buenas obras hasta el momento de tu muerte la cual te la reveló el divino maestro. en tus manos me pongo con la confianza y seguridad que interceder ante dios todopoderoso seguro de alcanzar la solución a mi petición y tu auxilio y protección y perdón a mis pecados, mediante una conversión sincera y la vida eterna a la que aspiro, para acompañarte en la gloria de Dios.

Amen.

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