20 versículos sobre el amor de Dios

El amor de Dios ha sido descrito en la Biblia a lo largo de cada uno de sus libros y en ciertos versículos específicos. Pero todos parecen concordar en que dicho amor es incondicional, fiel, perdonador y puro, y va dirigido a cada uno de sus hijos.

Pero hay una característica particular de este amor, puesto que no se basa en las cualidades de cada persona o de sus acciones. Sino que se encuentra de manera permanente en Dios, y es lo que le permite seguir amando sin límites.

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Versículos sobre el amor de Dios

Sea la persona que sea, el amor de Dios lo seguirá y lo alcanzará de manera incondicional y honesta. Como es posible ver retratado en los siguientes versículos que hablan sobre este sentimiento inefable del Señor.

1. Y nosotros hemos llegado a saber y creer que Dios nos ama. Dios es amor. El que permanece en amor, permanece en Dios, y Dios en él (1 Juan 4:16)

Según este apóstol, Dios no simplemente sólo ama. Sino que es el amor en sí mismo, siendo su más amplia expresión. Así que no puede existir otra cosa en él más que este sentimiento, siendo lo que más lo diferencia de nosotros.

Así, como el amor es un sentimiento tan puro, amable y lleno de esperanza, se consideran estas las mismas características que definen al Señor. Lo que lo vuelve un ser perfecto y superior a todos los seres humanos.

2. Mas tú, Señor, Dios misericordioso y clemente, Lento para la ira, y grande en misericordia y verdad (Salmos 86:15)

Este versículo no habla tan explícitamente sobre el amor de Dios. Pero si habla de una característica importante en el, que es su lentitud para manifestar su ira. Es decir, que su rabia no puede ser provocada por los pecados de los seres humanos.

Lo que tiene mucha relación con que Él es el amor representado en su totalidad, así que no hay camino para la ira en el.

3. Yo amo a los que me aman, Y me hallan los que temprano me buscan. (Proverbios 8:17)

Este versículo no se refiere a que el amor de Dios sea condicional. Sino que sólo aquellos que lo aman verdaderamente pueden percibir como el Señor siente lo mismo por ellos. Quienes no lo aman, están ciegos ante su amor y no pueden apreciarlo por mucho que sea.

Al igual que las personas que lo buscan, puesto que siempre está allí para ser encontrado por sus hijos.

4. Nosotros amamos a Dios porque él nos amó primero (1 Juan 4:19)

Aquí, en cambio, se muestra que el amor del ser humano si es condicional. Puesto que se dió cuenta de lo importante que era para el Altísimo, y allí comenzó a reconocer su amor por él por haberle dado la vida y todo lo que tiene.

5. Alabad a Jehová, porque él es bueno, Porque para siempre es su misericordia. (Salmos 136:1)

El amor se caracteriza por sus atributos de bondad y misericordia, que son las bases fundamentales que tiene la complejidad del Ser Divino. Mientras que el amor del hombre suele estar atado a otras condiciones.

Por ser bueno e íntegro es que se debe tomar como un modelo a seguir y apreciar, por lo tanto, para alabarlo por su bondad indiscriminada.

6. Como el Padre me ha amado, así también yo os he amado; permaneced en mi amor. Si guardareis mis mandamientos, permaneceréis en mi amor; así como yo he guardado los mandamientos de mi Padre, y permanezco en su amor. (Juan 15:9-10)

Un mensaje de Cristo muy potente sobre el verdadero amor de Dios. Puesto que Jesús fue y será la mayor representación de dicho sentimiento, encarnado aquí en la tierra. Y hacía énfasis en que el reconocimiento de ese amor estaba en resguardar los mandamientos de Dios.

Por lo tanto, es una enseñanza que siempre hay que tener en cuenta para comenzar a apreciar a Dios.

7. Y éste es mi mandamiento: que se amen los unos a los otros, como yo los he amado (Juan 15:12)

Dios entre todo su amor también aspiraba que sus hijos se amarán entre sí. Pero tal y como lo hace Él, de manera incondicional y sin pedir nada a cambio. Seguramente esta es el mayor anhelo de Dios.

Sin embargo, Él mismo ha dado libre albedrío a sus hijos, por lo que no puede intervenir directamente entre nosotros. Así que es responsabilidad de cada quien cumplir los mandatos del Señor.

8. Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna (Juan 3:16)

Como se había mencionado, una de las muestras más grandes del amor de Dios es que entregó su hijo al mundo, para que pudiera repartir sus enseñanzas y mandamientos a todas las demás personas que creyesen en él.

9. Pero Dios demuestra su propio amor por nosotros en esto: mientras aún éramos pecadores, Cristo murió por nosotros (Romanos 5: 8)

Siguiendo la idea anterior, otra muestra de amor de Dios fue expresada a través del acto de sacrificio que hizo Cristo por los pecados de todos los hombres en la Tierra. Que fue un acto realizado en base a la esperanza y la amabilidad transmitida a través de Jesús.

Y mucho más importante, quién no pidió nada a cambio. Sino que lo realizó de manera desinteresada.

10. Esposos, amen a sus esposas, así como Cristo amó a la iglesia y se entregó por ella para hacerla santa. Él la purificó, lavandola con agua mediante la palabra (Efesios 5:25-26)

En este caso, es posible interpretar que el mismo amor de Cristo hacia la Iglesia, es la representación del amor de Dios. Puesto que se entregó a sí mismo para vencer al pecado que existía en ella.

Por lo tanto, se vuelve un mandamiento que las personas que son unidas por la iglesia se amen a sí misma, tal y como lo hace Dios.

11. El que no ama, no ha conocido a Dios; porque Dios es amor. En esto se mostró el amor de Dios para con nosotros, en que Dios envió a su Hijo unigénito al mundo, para que vivamos por él. En esto consiste el amor: no en que nosotros hayamos amado a Dios, sino en que él nos amó a nosotros, y envió a su Hijo en propiciación por nuestros pecados. (1 Juan 4:8-10)

Este versículo es otra referencia de cómo el amor de Dios puede transmitirse a sus hijos mediante el reconocimiento de este como el Ser Altísimo. Se menciona una vez más que este envió a la Tierra a su hijo como una muestra de amor.

Por lo que lo menos que se puede hacer es devolver dicho sentimiento y acatar con sus leyes divinas.

12. Queridos amigos, amémonos unos a otros, porque el amor viene de Dios. Todos los que aman han nacido de Dios y conocen a Dios. (1 Juan 4: 7-8)

Siguiendo con la idea anterior, es posible interpretar de que todas las personas que han conocido a Dios son aquellas que saben amar a su prójimo. Tal y como Jesucristo ordenó en vida hacer, como la máxima representación de fidelidad hacia el Señor.

De tal manera, que todo ese aprecio hacia el otro no es nada más que el reflejo del amor de Dios hacia sus hijos.

13. Que el Señor los lleve a amar como Dios ama, y a perseverar como Cristo perseveró (2 Tesalonicenses 3:5)

La influencia de Dios puede provocar que sus hijos amen tal y cual como Él lo hace. Un amor que se ha mencionado que es amable, lleno de confort y esperanza, y más importante, totalmente desinteresado.

El cual puede llevar a acciones totalmente humanitarias, tales como el sacrificio que realizó Cristo por los pecados de la humanidad.

14. Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro (Romanos 8:37-39)

Este versículo representa muy bien el poder en el que se basa Dios, que es el amor. Siendo la fuerza más indestructible por toda su pureza y bondad. Y todos aquellos que saben que son amados por Dios, saben que son indestructibles gracias a la protección de Cristo.

15. Den gracias al Señor, porque él es bueno; su amor perdura para siempre (1 Crónicas 16:34)

Otra muestra del amor de Dios, que es infinito y bondadoso, como ninguno lo es. Y a partir de ese sentimiento es que nos ha creado y nos ha mantenido con vida, nos ha enviado a su hijo predilecto para que nos libre del pecado.

Porque todas las acciones que realiza son en base al amor que siente por todos sus hijos.

16. Nadie ha visto jamás a Dios, pero si nos amamos los unos a los otros, Dios permanece entre nosotros, y entre nosotros su amor se ha manifestado plenamente (1 Juan 4:12)

Aquí se manifiesta que es posible percibir el amor de Dios cuando se comienza a amar al prójimo, tal y como lo hizo ordenar Jesucristo en su tiempo. De esta manera, la fuerza del Señor se expresa a través de la unidad entre sus hijos y sobre todo a través de su amor.

17. Pero Dios, que es rico en misericordia, por su gran amor con que nos amó, aun estando nosotros muertos en pecados, nos dio vida juntamente con Cristo (por gracia sois salvos), y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús, para mostrar en los siglos venideros las abundantes riquezas de su gracia en su bondad para con nosotros en Cristo Jesús.. (Efesios 2:4-7)

Otra demostración de cómo el acto de mandar a su hijo predilecto a la Tierra a limpiar los pecados de la humanidad fue uno de los más grandes actos de amor de Dios en toda la historia. Siendo también una manifestación de la esperanza, de que a todos sus hijos les pertenece un lugar junto a él.

18. El Señor tu Dios está contigo, es poderoso para salvarlo. Él se deleitará en ti, te tranquilizará con su amor, se regocijará contigo cantando (Sofonías 3:17)

Más muestras de cómo el amor de Dios es la fuerza más poderosa de toda la existencia. Ya que tiene el poder de tranquilizar a quien esté afligido y brindar de apoyo a quien lo necesite.

19. ¡Fíjense qué gran amor nos ha dado el Padre, que se nos llame hijos de Dios! ¡Y lo somos! El mundo no nos conoce, precisamente porque no lo conoció a él (1 Juan 3:1)

El simple acto de Dios de referirse a toda la humanidad como sus hijos, es uno de los actos de amor más obvios en todo lo que señala la Biblia. Puesto que no se considera un Padre si no amara a todas sus creaciones.

20. Que todo lo que hagas se haga en amor (1 Corintios 16:14)

Un mensaje final de Dios, que invita a los hombres a realizar todo en base a la voluntad del amor. Para así tener un mundo más limpio y puro, como lo son los sentimientos del Señor por la humanidad.

Así que no hay dudas sobre el verdadero poder de Dios, el cual está basado en el verdadero amor. Que es incondicional, puro, bondadoso y lleno de esperanzas, y que ha sido representado varias veces en los escritos más sagrados para nuestro deleite.

Alberto Domínguez

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