Salmo 4: explicación del pasaje bíblico

¿Eres un buen cristiano? Seguramente sí, y sino, no importa. Ser buen cristiano es algo que se logra poco a poco, entrando lo más posible a ser santos a los ojos del Señor. Es por ello que seguimos sus mandamientos, y nos dedicamos toda una vida a adorarlo como solo a Él se le puede hacer, y nos apartamos del mundo y sus tentaciones, para acercarnos así más a Dios. No obstante, podemos ver a nuestro alrededor como si el pecado estuviera reinando el mundo por sobre las leyes de Dios. Precisamente de eso habla el Salmo 4, y te mostraremos lo que quiere decir este pasaje bíblico.

El pecado en cuanto a la Biblia

Si te preguntas a ti mismo o misma qué es un pecado, seguramente respondas que es una mala acción. La palabra pecado tiene un significado etimológico que es, básicamente «tropezar» o «cometer una falta». No obstante, la Biblia tiene su propia definición de lo que es un pecado, y podemos hallarlo en varios versículos.

Por ejemplo, en 1 Juan 3:4 o 5:17, podemos entender, en esencia, que un pecado es toda acción, pensamiento o sentimiento que vaya en contra de las leyes de Dios. Asimismo, la Biblia nos hace entender que los pecados son cosas malas o injustas a los ojos del Señor. Por otro lado, en el hebreo y griego (idiomas en que fue escrita la biblia) pecado significa «fallar el tiro» o «no alcanzar el objetivo».

Como tal, podemos entender entonces que el acto de pecar es no alcanzar el objetivo del cumplimiento de las normas perfectas impuestas por Dios. Al ser nuestro Creador, está en toda la potestad de establecer reglas, y nosotros como pecadores hemos de rendirle cuentas.

¿Existe forma de dejar de pecar?

La biblia tiene la respuesta a esta pregunta, y es que no. La propia Biblia expresa que todos los humanos hemos pecado, y no alcanzamos la gloria de Dios. Tal vez tengas la duda de porqué es qué pasa esto. La respuesta es muy sencilla, y está escrita en el libro de Génesis, durante la creación del hombre.

En el primer capítulo del Génesis, Dios decide, posterior a la creación del mundo y todos los animales, crear al hombre, y luego a la mujer. Adán y Eva no pecaban de ninguna forma, ya que eran personas perfectas creadas a imagen y semejanza de Dios. No obstante, esta perfección y santidad que tenían Adán y Eva desaparecieron una vez decidieron desobedecer a Dios, y este los condenó, para posteriormente echarlos del jardín de Edén.

Fuera del Edén, Adan y Eva tuvieron que empezar con una de las misiones que Dios les había ordenado, que era reproducirse. En Romanos 5:12 podemos ver que ellos le fueron transmitiendo los pecados, la imperfección, lo malo, a sus hijos, como si de una enfermedad hereditaria se tratase, por lo que sus hijos también eran pecadores.

Grados de pecados

Por si te lo preguntas, sí, existen pecados que son peores que otros, no todos valen lo mismo. Sin embargo, ¿cómo podemos medir nosotros esto? En la biblia existen referencias a cómo son los pecados y qué tan graves pueden llegar a ser dependiendo de varios factores a tomar en cuenta.

Por ejemplo, los pecados con mayor gravedad son la inmoralidad sexual, el robo, la idolatría, extorsión, beber, espiritismo o asesinato, y son los que menos hemos de cometer durante nuestra vida. La biblia divide claramente estos pecados de otros que pueden realizarse sin pensar o involuntariamente, como decir algo que hiere a otra persona. No obstante, la misma nos indica que no hemos de restarle importancia a ningún pecado, puesto a que ellos no llevaría a cometer otros peores.

La intención de los pecadores es también tomada en cuenta. Algunos se cometen por no conocer los mandamientos de Dios, y aunque la Biblia no los justifica, les da distinción de otros que son cometidos pasando de alto a propósito las normas del Señor. En Jeremías 16:12 leemos que quien peca adrede tiene un corazón malo.

Por último, si pecas una vez no es tan grave, pero si lo haces repetidamente sí puede ser muy malo. Se sabe que Dios condena a quienes deciden seguir con sus pecados. La frecuencia con que se cometen es importante también.

¿Qué pasa con los pecadores según el Salmo 4?

Como ya dijimos, los pecados pueden ser vistos desde puntos diferentes. Sin embargo, ¿qué queda con respecto a los pecadores, a las personas que pecan por su beneficio propio? Bien sabemos que existen personas que extorsionan, roban, o incluso hacen maldades a propósito. Conocemos casos de personas que cometen estos actos, saliendo impunes la mayor parte de las veces, lo cual vemos como injusto.

Uno de los versículos del Salmo 4, concretamente en el 2, se nos plantea una pregunta, la cual podemos traducir como «¿Hasta cuándo los impíos se mantendrán en sus caminos?» De hecho, estas personas no pueden seguir así por siempre, y cuando decidan abandonar su vida banal podrán ser bendecidos y perdonados.

En este versículo, si lo leemos completo, podemos darnos cuenta de que está escrito por el Rey David, y que el texto del Salmo 4 está dirigido a Absalón, y que el rey está hablando sobre todos los pecadores del mundo. También habla sobre cómo las malas tramas de todos los pecadores tarde o temprano llegan a su rotundo fin, ya que las victorias de quienes dedican su vida al pecado son solo victorias temporales y sin razón alguna, estas personas no son felices realmente.

Sin embargo, también se aprende que Dios puede redimir a las personas, y que solo un arrepentimiento genuino es capaz de salvarnos y hacernos realmente felices. Es un pedido a Dios para que nos libere de las angustias de nuestro pasado.

Si eres una persona que estuvo sumergida en un mundo y vida pecaminosa, no tengas vergüenza de buscar a Dios. Él puede perdonarte y así salvarte de cualquier cosa que te aflija.

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